43 Las trompetas rotas, los golpes del maestro y la caligrafía

JOXEPE IRIGARAY GIL

Recuerda que algunos alumnos, a quienes llamaban «los trompetas rotas» por su manera de cantar, observaban desde un rincón cómo cantaban los demás. Explica que entonces se aceptaban como normales los golpes del maestro cuando un alumno se distraía. Aclara que a él no le traumatizaron, que no pertenecía al grupo de los «trompetas rotas» y que tenía mala caligrafía, mientras que el maestro escribía muy bien.