44 La cencerrada del 5 de enero

JOXEPE IRIGARAY GIL

Cuenta que en su infancia no celebraban el Carnaval ni Olentzero y que tampoco había Cabalgata de Reyes. En cambio, el 5 de enero los niños recorrían el pueblo haciendo sonar cencerros, prestados por las casas que tenían vacas. Los mayores guiaban la ronda; al parar en algunas casas, anunciaban la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar y volvían a tocar los cencerros por la calle.