58 Veranos lejos de sus amigas

MARISOL GOICOA IRIBARREN

Recuerda que en verano sus padres no la dejaban subir todo el día y, algunas semanas, la enviaban a casa de la amatxi. Allí jugaba en Orbaizeta y perdía el contacto con sus amigas; al volver en septiembre, ellas le contaban lo que habían hecho durante el verano. Vivir en el parque era, para ella, un inconveniente.