07 Arantxa y don Ignacio en la ikastola

MARISOL GOICOA IRIBARREN

Marisol recuerda que, de pequeña, entraba en fila en el aula de los más pequeños con la andereño Arantxa. Más adelante, don Ignacio, el cura, acudía a darles religión; después de rezar el Ángelus, a veces ofrecía 25 pesetas a quien recitara una oración completa sin equivocarse.